Cuando se trata de mimetizarnos con el mood veraniego, tenemos multitud de recursos estéticos y de estilo que, junto con las tendencias predominantes del momento, nos dan el poder de configurar registros a la altura del carácter alegre y lúdico del estío. Los vestidos largos de verano, los shorts, los looks con lino, las alpargatas o las sandalias planas son algunos de los elementos más efectivos para lograr ese efecto relajado, como de vacaciones, pero también existen pequeños accesorios, mucho más pequeños, con los que alcanzar ese estado estival absoluto, ya sea de calma o bien de euforia. Las aros coloridos y las tendencias que las envuelven encarnan algunos de ellos, pero miramos más bien hacia aquellas pequeñas piezas de joyería o bisutería que adornan nuestros cuellos, lóbulos, muñecas y otras partes del cuerpo que quedan al descubierto solo durante esta época.
Los raros en colores neón llegan envueltas en amarillos flúor, naranjas intensos, brillantes verdes, fucsias vibrantes o enigmáticas flores, en piezas esmaltadas o de resina transparente, XL o más discretas, en forma de letras, frutas o motivos más divertidos, e incluso infantiles, para combinarse entre sí mezclando varios tonos vitamina, o con joyas más clásicas en oro o plata. Para los lóbulos con múltiples agujeros, se llevan varios pendientes que mezclan diferentes estilos y tonos entre sí, al igual que los anillos en las manos o los colgantes y gargantillas de los cuellos, que proyectan atrayentes sombras y brillos de colores, complementando de forma impecable estilismos compuestos por prendas en tonos neutros o potenciando el efecto multicolor con vestidos, faldas y tops teñidos en tonos de lo más vibrantes.


